El Pinar, donde las fresas sí son para el verano

Afincada en el pueblo segoviano de Coca, El Pinar cuenta con más de cuatro décadas de historia y con un cuarto de siglo de especialización en el cultivo de frutos rojos. De carácter familiar y en manos ahora de su segunda generación, la compañía se ha convertido en el principal productor de fresa de verano en nuestro país, apostando por un cultivo hidropónico (en altura) y un control biológico de sus plantaciones para reducir el uso de agua y pesticidas, respectivamente. Con una supervisión completa de todo su proceso productivo, desde la planta hasta la fruta, la firma garantiza la trazabilidad de sus alimentos desde el campo hasta la mesa y avanza con paso firme en la producción ecológica. Virtudes que le han valido la confianza de distribuidores que como Alcampo respaldan su filosofía permitiéndoles así llegar a miles de hogares.

Puede parecer fácil, pero hacer lo que El Pinar ha hecho en estos más de 40 años de historia está muy lejos de serlo. Cuando hace cuatro décadas Javier Esteban decidió crear un vivero de plantas de fresa en Segovia, la zona era conocida por ser tierra agrícola para el cultivo de hortalizas, principalmente zanahorias, patatas o puerros. Aquella iniciativa que requirió de muchos esfuerzos y horas de trabajo salió bien y aquel vivero fue adquiriendo la relevancia necesaria para convertirse en uno de los referentes en la producción de plantas de frutos rojos en el sur de Europa.

La fresa como oportunidad

No sólo eso. Quince años después de poner en marcha aquel vivero (hace ahora cinco lustros), la familia Esteban quiso dar otro paso al frente, esta vez si cabe más atrevido, y empezar a producir frutos rojos en verano, primero fresas y poco después frambuesas, moras y arándanos.

Tras unos años de convivencia entre ambas patas, El Pinar es hoy una compañía que puede presumir de tener ambas ramas de actividad en activo, y de haberse convertido en el principal productor de fresas de verano (de mayo a noviembre) en nuestro país y en uno de los viveros de planta de referencia a nivel mundial.

Con más de un millar de trabajadores en sus filas El Pinar se ha convertido en una compañía dinamizadora de la economía local y regional.

Producción nacional

Y esto se traduce en un espaldarazo a la producción nacional de esta fruta y en una menor dependencia de las importaciones que de ella tenían que hacerse antes, entre mayo y noviembre, en los países del norte de Europa. Fresas que según explica a Huella Jimmy Esteban, director comercial de El Pinar, son “más sabrosas y pequeñas”.

Dirigida por Mario Esteban, hijo de aquel agricultor segoviano, la firma cuenta con una producción anual de 13 millones de kilos de principalmente fresas, pero también frambuesas, arándanos, moras y grosellas. Una producción que se hace en las tres plantaciones que la firma tiene en propiedad en diferentes localidades de la provincia de Segovia, Lucena del Puerto (Huelva) y Odemira, en Portugal.

“La innovación ha estado siempre presente en nuestra compañía y lo sigue estando. Lo estuvo cuando apostamos por producir fresa de verano en España, cuando eso no se hacía, y cuando decidimos apostar por el desarrollo varietal".

Cultivo hidropónico

Con un almacén en cada una de sus fincas para evitar el transporte y apostar por una producción de proximidad, El Pinar se ha desmarcado también por la apuesta que ha hecho por el cultivo hidropónico en Coca.

Un tipo de cultivo que, según explica Jimmy Esteban, se caracteriza por hacerse en altura, lo que permite tener más controladas las plantaciones y reducir el uso de agua que se requiere para su riego. No sólo eso. “El cultivo hidropónico hace posible que parte del agua utilizada pueda ser recuperada y reutilizada después”, matiza.

Fresas el pinar
Cuenta con una producción anual de 13 millones de kilos de principalmente fresas, pero también frambuesas, arándanos, moras y grosellas.
Cuenta con un almacén en cada una de sus fincas para evitar el transporte y apostar por una producción de proximidad.

Control biológico de plagas: menos pesticidas

“La innovación ha estado siempre presente en nuestra compañía y lo sigue estando. Lo estuvo cuando apostamos por producir fresa de verano en España, cuando eso no se hacía, y cuando decidimos apostar por el desarrollo varietal. También lo estuvo cuando decidimos introducir el cultivo hidropónico en nuestra plantación de Segovia, y cuando dejamos claro que nuestra filosofía pasaba por luchar contras las posibles plagas del campo con control biológico, es decir, usando insectos para matar a otros insectos y no pesticidas químicos”, recuerda Jimmy.  

Esa defensa por el medio ambiente y esa férrea política por la innovación en favor de la sostenibilidad ha llevado a El Pinar a reducir también el uso de plástico en su proceso productivo. ¿Cómo? Introduciendo el termosellado en sus envases, en detrimento de los plásticos que antes los cubrían, y reforzando el uso de cartones reciclados y reciclables para sus barquetas.

"Cuando decidimos introducir el cultivo hidropónico, dejamos claro que nuestra filosofía pasaba por luchar contras las posibles plagas del campo con control biológico, es decir, usando insectos para matar a otros insectos y no pesticidas químicos”,.

El cultivo hidropónico hace posible que parte del agua utilizada pueda ser recuperada y reutilizada después.

Producción ecológica

Novedades a las que ha querido sumar la producción ecológica que ya hace con algunas de sus fresas y frambuesas, y a partir de este año con fresas. “Todavía nuestra producción ecológica supone un 20% del total, frente al 80% de la convencional, pero nuestra idea es ir a más”, apostilla Jimmy.

Algo que van a poder hacer gracias al respaldo que algunas empresas de la distribución hacen por su producción. Ese es el caso de Alcampo, con quien El Pinar trabaja desde hace tres años.

Luchamos contras las posibles plagas del campo con control biológico, es decir, usando insectos para matar a otros insectos y no pesticidas químicos.

"El Pinar es una compañía que aglutina muchos de los valores que Alcampo defiende, en cuanto a innovación, sostenibilidad y cuidado por el entorno y por su proceso productivo de principio a fin."

El respaldo de Alcampo

“Con Alcampo llevábamos años trabajando de forma regular con diferentes variedades de nuestras fresas. En el año 2021 nos reunimos con ellos para estudiar la posibilidad de lanzar una nueva línea bajo su programa Cultivamos lo Bueno. Tras ver que compartimos la misma filosofía, trabajamos de la mano durante meses para lanzar al mercado lo que Alcampo estaba buscando. Fruto de esta estrecha colaboración, en la campaña de 2022 llevamos a los lineales de Alcampo una nueva fresa de la variedad Triumph con mucho sabor, con un color rojo intenso y con un packaging de cartón de 400 gramos disponible de mayo a noviembre, con nuestra marca MUMU y con su marchamo Cultivamos lo Bueno”, explica Jimmy.

“Alcampo es uno de nuestros principales clientes, y estamos muy contentos de poder decir que nuestra relación va creciendo año tras año. Prueba de ello es que éste es el primero que vamos a incluir producto ecológico en sus tiendas con su sello Cultivamos lo Bueno”, recalca.

Sergio Román, responsable precisamente de Cultivamos lo Bueno en Alcampo, sostiene, por su parte, que “El Pinar es una compañía que aglutina muchos de los valores que Alcampo defiende, en cuanto a innovación, sostenibilidad y cuidado por el entorno y por su proceso productivo de principio a fin. Su apuesta por innovar sin descuidar la calidad, y su defensa de la economía local y regional allí donde opera coincide con la nuestra”.

En 2022 llevamos a los lineales de Alcampo una nueva fresa de la variedad Triumph con mucho sabor y con un color rojo intenso.

Dinamizadores de la economía local

Con más de un millar de trabajadores en sus filas (la cifra aumenta en momentos de pico productivo), El Pinar se ha convertido en una compañía dinamizadora de la economía local y regional de las zonas en las que están sus plantaciones, con las que también llega a vender sus frutas fuera de España.

Actualmente sus exportaciones rondan el 30% de su producción anual, con destino mayoritario a los países de Centroeuropa.

“Nuestra misión es seguir ofreciendo a los consumidores productos de calidad, con una trazabilidad garantizada del campo a la mesa, con un cuidado por todo lo que hacemos y con una innovación que nos permita marcar la diferencia sin desviarnos nunca de lo que creó nuestro padre: una empresa puntera en la que la calidad no se negocia”, concluye Jimmy Esteban.

Hemos introducido el termosellado en los envases, y reforzado el uso de cartones reciclados y reciclables para las barquetas.

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